¿QUÉ VÍNCULO ES MEJOR PARA MÍ?
Hoy en día la diversidad está servida y son muchas las formas que existen para relacionarnos de la manera que sea mejor para cada uno.
Puede que seas la persona que propone abrir la relación, la que por amor experimenta, la que quiere probar y se aventura a ver qué pasa, la que saca el tema porque le da curiosidad o la que tiene claro qué tipo de relación quiere y eso no incluye a otras personas. Cualquiera que sea tu posición, no estás exento de preguntas y de dudas. Y es que en el juego del amor, lanzarse al vacío es solo el comienzo.
En este artículo te nombro algunos de los vínculos que existen hoy por si necesitas un poco de introducción en estos temas. En siguientes artículos me detendré con más detalle en ellos. Y sí, te prometo que leer e informarte no va a suponer ningún cambio en tu relación.
¿Cuáles son los tipos de relaciones más comunes hoy?
- Relación abierta: nos enamoramos de una persona que quiere tener libertad de relacionarse con otras personas sexual o afectivamente con consentimiento. Con consentimiento significa que está hablado, pactado y negociado. Significa que hay que establecer una serie de acuerdos. No vale cuando se hace unilateralmente "porque yo soy así" y tú te adaptas a mí. Y sí, esos acuerdos pueden incluir que no quieras saber nada.
- Poliamor: nos enamoramos de varias personas y/o establecemos vínculos paralelos. Se diferencia de la relación abierta en eso mismo, en la posibilidad de tener dos parejas a la vez o más vínculos aunque sean diferentes entre ellos (con una podemos querer hacer planes a futuro, con otra solo encuentros sexuales, etc.). En la poligamia también se puede dar que las diferentes parejas se conozcan entre sí.
- Monogamia: establecemos una única relación sentimental, afectiva y sexual. Sigue siendo el modelo más habitual. No, lamento decirles que no es algo biológico e innato, es social, cultural y tradicional.
¿Qué es mejor: monogamia o poligamia?
Ningún tipo de vínculo está exento de complicaciones y de retos. Decantarse por uno u otro es una decisión personal primero y relacional después. Desde luego no es fácil ir en contra de lo que se supone "debe ser" o "es mejor" o es lo que "hace la mayoría", pero muchas personas que están en relaciones monógamas no terminan de encontrarse a gusto con ellos mismos. Y esto aplicado también a la inversa, es decir, aquellas personas que estando en una relación abierta no terminan de verlo claro y tienen una gran necesidad de volver a la monogamia. A veces la incomodidad y la dificultad de buscar su propia forma de relacionarse es mejor que permanecer en una relación que no concuerda con su forma de querer.
Muchas parejas llegan a consulta con una curiosidad genuina de explorar qué cambios pueden introducir en sus relaciones en pro de mejorar y seguir estando juntos.
La gran mayoría, de hecho, prefieren seguir con su relación monógama y acuden a consulta para seguir encontrándose sin probar otras formas porque sencillamente no quieren, pueden o no les apetece cambiar, porque creen y son felices en su relación.
¿CÓMO INTERVIENE LA SEXOLOGÍA?
Desde la sexología no hablamos de relaciones correctas o incorrectas, sino de relaciones más o menos coherentes con quienes somos y con cómo queremos vincularnos de acuerdo a nuestros deseos, valores y nuestra forma de querer. Cada pareja encuentra su propio equilibrio y ese equilibrio puede cambiar a lo largo del tiempo.
A veces la respuesta es continuar como se está; otras veces implica revisar acuerdos, abrir conversaciones o simplemente entender mejor lo que cada persona necesita. Si estas preguntas te resuenan o generan dudas en tu relación, quizá merezca la pena detenerse a pensarlas con calma. Y si en ese proceso sentís que necesitáis un espacio seguro para explorarlo juntos, por no saber muy bien por dónde empezar a pensarlas o hablarlas, la consulta puede ser un buen lugar desde el que empezar a hacerlo.
Nos vemos en la consulta!




