Masturbación femenina y masculina

Masturbación femenina y masculina: mitos, verdades y datos actuales

Masturbación

La masturbación femenina y masculina es una práctica común, ayuda a conocer el propio cuerpo, a apropiarse del placer y a mantener el bienestar emocional.

Puede practicarse con otras personas o de forma individual. Forma parte de la sexualidad humana a lo largo de toda la vida. A pesar de su prevalencia, sigue rodeada de mitos y desinformación que pueden generar culpa, vergüenza o confusión.

Algunas definiciones de sexólog@s relevantes:

Dr. William Masters y Virginia Johnson: “La masturbación es la estimulación de los órganos sexuales de manera consciente, con el fin de obtener placer sexual, sin necesidad de la participación de otra persona.”

Shere Hite (investigadora del comportamiento sexual femenino): “La masturbación es un acto normal y saludable que permite a la persona explorar su propio cuerpo, sus zonas erógenas y su capacidad de experimentar placer, especialmente importante para la sexualidad femenina.”

Dr. Alfred Kinsey (estadístico y sexólogo): “La masturbación es un comportamiento sexual común y universal que forma parte del desarrollo sexual de hombres y mujeres, y es una vía de aprendizaje del propio cuerpo y la respuesta sexual.”

¿Qué dicen los datos sobre quién se masturba?

Contrario a la creencia popular de que es “algo que hacen más los hombres”, estudios recientes muestran que la masturbación es muy frecuente en personas de los dos sexos. En España, por ejemplo, el 97 % de hombres y el 91 % de mujeres adultas reportaron haber practicado masturbación al menos una vez en 2023, con alrededor del 29 % que lo hace varias veces por semana en edades adultas jóvenes, según una encuesta de Statista.

Investigaciones internacionales (PMC) también muestran patrones similares: en estudios de población general, hasta el 66 % de mujeres y el 84 % de hombres se masturbaron en el último mes, con variaciones por edad pero una presencia significativa en ambos sexos.

Mitos frecuentes vs. realidades

🔸 Mito: “La masturbación indica un problema sexual.”

✔️ Verdad: Es una conducta común que generalmente no perjudica la salud ni otros problemas sexuales por sí misma.

🔸 Mito: “Si me masturbo antes de tener relaciones aguanto más.”

✔️ Verdad: No existe una correlación entre las veces que uno se masturba para un rendimiento sexual específico. Hay quienes piensan que es peor y se aguanta menos y quienes piensan que es beneficio. Lo que sí es cierto es que, generalmente, lo que pensamos y creemos condiciona nuestro desempeño.

🔸 Mito: “Si te masturbas estando en pareja, algo no va bien.”

✔️ Verdad: La masturbación también cumple funciones complementarias al sexo en pareja, como aliviar estrés, explorar el cuerpo y mejorar la satisfacción sexual. Es una práctica que además es muy placentera de compartir en pareja.

🔸 Mito: “La masturbación es pecado.”

✔️ Verdad: Las creencias religiosas existen. No seré yo quien ponga en duda las ideas de quien viene a mi consulta. Me gusta explicar el recorrido histórico y trabajar sobre las ideas que heredamos frente a las que hemos forjado por nosotros mismos.

¿Placer o culpa?

Recibo en consulta personas que creen tener un problema por no masturbarse. Me dicen que no es una práctica que disfruten, que no le ven el sentido o que quizás tengan un problema por ello y quieren tratarlo. Asimismo, existe el otro extremo: las personas que problematizan la masturbación por introducirla como un hábito en sus vidas.

Ambos grupos de personas tienen un denominador común: la comparación de lo que hacen con lo que creen que deberían hacer. Cada una de esas personas entiende su problemática por exceso o por defecto en base a una “normalidad” que impera en sus creencias.

Asesoro desde las ideas que traen, de dónde vienen y cómo se fundamentan, para que sepan situarse donde consideren que es mejor para cada uno. De un extremo a otro hay un sinfín de posicionamientos que encajen con nosotros mismos.

¿Por qué es difícil hablar de masturbación?

La masturbación se encuentra en el ámbito privado y personal. Casi todos los aspectos que lo son no son fáciles de hablar. Además, poner palabras a emociones, sensaciones y sentimientos corporales nunca ha sido fácil.

Sumémosle que cada uno partimos de entornos diferentes, contextos sociales y educaciones que oscilan de un extremo de silencio, tabú, pecados y mandamientos al extremo de la libertad, el goce, los placeres y la comunicación, interpelados por toda una vida de experiencias y vivencias.

La educación sexual que incluye la masturbación como una práctica más ayuda a que cada persona pueda vivir su sexualidad con autoconocimiento, respeto y sin juicios.

Deja de buscar información y hechos fuera, ven a la consulta de sexología y habla conmigo desde quién eres y cómo eres y así encontrarás las respuestas que buscas. La sexualidad correcta es la tuya, no las otras.

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