¿Cuándo y por qué acudir a una consulta sexológica?

cuando acudir a una sexologa

Hablar de sexualidad sigue siendo difícil para muchas personas. Aunque vivimos en una sociedad cada vez más abierta, aún persisten tabúes, mitos y silencios. Sin embargo, la sexualidad forma parte de nosotras: cuidarla es cuidar también la mente, las emociones y las relaciones. Acudir a una sexóloga no significa “tener un problema”, sino buscar bienestar, comprensión y plenitud.

¿Qué es el asesoramiento sexológico?

El asesoramiento sexológico es un proceso que aborda los aspectos emocionales, cognitivos y relacionales que influyen en nuestras vidas. No se centra únicamente en el acto sexual, sino en cómo cada persona vive el deseo, el placer, la identidad y los vínculos.

“Importa destacar que cada cual se va haciendo sexual, se va sexualizando, es decir, notándose, viviéndose, descubriéndose, sintiéndose sexual, progresivamente, evolutivamente.”

Efigenio Amenzúa

Esta perspectiva sitúa la sexualidad como un proceso de desarrollo y no como un rasgo fijo o meramente biológico. Tenemos que entender la sexualidad como un valor relacional.

¿Cuándo acudir a una sexóloga?

Puede ser útil acudir a una consulta sexológica cuando nos hacemos preguntas y reflexiones respecto a cualquiera de estos temas. Te pongo algunos ejemplos:

  • Estamos atravesando un período de autoconocimiento de
    • Nuestra identidad sexual: quién soy, qué debería ser, ¿te sientes incómoda con como eres?, ¿te genera frustración?, ¿no terminas de encajar?…
    • Nuestra orientación sexual: ¿por qué me están gustando ahora los hombres? ¿puedo ser heterosexual aunque me haya besado con un chico? ¿voy a dejar de ser heterosexual? ¿cómo se explica que soy bisexual?
  • Tenemos dificultades con:
    • El deseo: últimamente tengo muchísimas ganas de hacerlo, yo antes siempre quería, creo que en este momento de mi vida deseo otras cosas y no quiero decírselo a mi pareja y que se enfade, ¿probamos algo nuevo?, tengo muchas ganas de seguir y eyaculo enseguida…
    • La excitación: ¿es normal que me haya puesto cachonda con esto? ¡he descubierto esto que me pone a mil!, no quiero besarte porque entonces quieres follar, ¿por qué no se me levanta?, he cerrado los ojos y he fantaseado con otro…
    • El orgasmo: no sé lo que es eso, me cuesta mucho llegar al orgasmo, mi pareja se corre y no se preocupa de si yo he terminado o no, ¿puedo hacer un squirt?, ¿puedo tener orgasmos? ¿cómo es un orgasmo? No estoy segura de si llego al orgasmo, con mi pareja actual no consigo llegar al orgasmo…
  • Dolor o incomodidad durante las relaciones: vaginismo o dispareunia
  • Ansiedad, culpa o vergüenza sexual: ¿y si no se me levanta?, ¿le gustará esto que estoy haciendo?, ¿me verá sexy?, ¿lo hago despacio o rápido?, ¿cómo le digo lo que quiero?, ¿cómo le explico que no me pone eso?, me a ver el cuerpo desnudo y no sé si estoy preparado…
  • Fantasías sexuales: creo que tengo un problema porque me excito con esto, ¿hay alguien más como yo?, ¿es normal experimentar placer con el dolor?, ¿cómo le digo a mi pareja lo que me excita?, tengo miedo de probar lo que me imagino…
  • Dificultad en la erección y en la velocidad de la eyaculación
  • Problemas de comunicación en la pareja: discutimos mucho, nunca me pregunta qué quiero, no es capaz de expresarme lo que siente, es como hablar con una pared, me oyes pero no me escuchas, ¿cuántas veces te lo tengo que repetir?, ¿por qué no me dices que me quieres?, cuando me dices eso me alejas...
  • Cambios vitales: procreación (maternidad y paternidad), climaterio, enfermedades, pérdidas, que afectan directamente a nuestra sexualidad y formas de vivirla.
  • Infidelidad
  • Celos
  • Cuestionamientos sobre el tipo de vínculo: ¿monogamia, no-monogamia, poliamor?

Cuidar la sexualidad es cuidar de ti

Muchos de estos ejemplos nos ocurren y atraviesan a lo largo de la vida. No es necesario esperar a que los problemas nos exploten en la cara, a que sintamos que ya no podemos más, a llegar a la consulta esperando el milagro y la solución. Podemos querer tener una relación con nosotras mismas y con nuestra pareja lo más ideal de lo que nos imaginamos y asistir a una consulta sexológica para darle forma en el proceso, para entender lo que nos va a pasar, para saber cómo gestionar lo que se nos viene.

Esta es solo una muestra de lo que hago, de donde puedo intervenir como sexóloga. Todas las cuestiones que te hagas son válidas y no deberíamos tener vergüenza en ponerles voz y buscar respuestas.

Buscar ayuda profesional es un acto de autoconocimiento y cuidado. El asesoramiento sexológico permite hablar con libertad, desmontar mitos y reconectar con el deseo propio y compartido. La sexualidad se vive, se aprende, se transforma y puede disfrutarse plenamente en cualquier etapa de la vida.

Bibliografía

Amezúa, E. (1979). La educación sexual: fundamentos para una nueva sexología.
Madrid: INCISEX.

Scroll al inicio