Me gusta quien soy y me gusto todavía más cuando estoy contigo
Podemos querer tener una relación con nuestra pareja lo más ideal de lo que nos imaginamos y asistir a una consulta sexológica para darle forma en el proceso, para entender lo que nos va a pasar, para saber cómo gestionar lo que se nos viene y para salir de la individualidad y centrarnos en el nosotr@s.
¿Cuándo acudir a una consulta sexológica?
La realidad es que las parejas vienen a mí cuando notan que el desgaste cotidiano ha ido apagando su vínculo afectivo y sexual. Estas demandas no solo revelan conflictos, sino también un deseo de reparación, comprensión y crecimiento relacional. En este artículo te cuento las razones más frecuentes por las que las parejas buscan ayuda profesional, sus posibles causas y qué aportan las principales perspectivas teóricas de terapeutas como Esther Perel, John Gottman, Virginia Satir y Michele Scheinkman, referentes en el campo de las relaciones y la intimidad.
Principales causas
LA DISMINUCIÓN EN EL DESEO/EXCITACIÓN SEXUAL
Una de las consultas más habituales en sexología es la disminución del deseo sexual. No siempre ocurre en ambos miembros de la pareja por igual, lo que genera frustración, inseguridad o incluso evitación. Es importante que seamos realistas con las expectativas que creamos en relación a este tema; el deseo, como otros elementos de la relación, se cultiva, se trabaja, se mejora y se encuentra. Pretender que surja de manera espontánea, con la misma intensidad y de la misma forma, es muy difícil.
Ser realista también es entender que hay determinados momentos en la relación en que esto pasará; transitarlo y cómo lo afrontemos solo puede mejorar y fortalecer el vínculo. Te aconsejo que acudas a la consulta cuando sea prolongado en el tiempo; no cuando haya un primer indicio de cambio, encender las alarmas puede crear una bola de nieve que, si bien se puede deshacer, también se puede evitar. Ejemplos:
- Estrés, ansiedad o agotamiento mental.
- Cambios vitales (paternidad, mudanzas, enfermedades).
- Creencias rígidas sobre la sexualidad.
- Rutinas monótonas que reducen la espontaneidad.
- Resentimientos acumulados o dificultades de comunicación.
Autores como Esther Perel destacan que el deseo necesita autonomía, novedad y juego, elementos que con frecuencia se pierden en la convivencia. Desde la sexología, se trabaja en recuperar la curiosidad y redefinir la intimidad emocional y erótica.
PROBLEMAS DE COMUNICACIÓN: la raíz de muchos conflictos
¿Te suena esto? “Nos hablamos, pero no nos escuchamos” es un motivo recurrente de consulta. Las discusiones repetitivas, la falta de validación emocional y el estilo comunicativo defensivo pueden erosionar la conexión.
De vez en cuando, conviene pararse un momento y analizarse a uno mismo: ¿le estoy hablando como me gustaría que me hablasen?, ¿es el momento adecuado para tener esta conversación? Y sí, a veces poner un intermediario es más que suficiente; no hay que problematizar un apoyo en un momento determinado de la relación.
Te dejo por aquí algunas de las muchas causas:
- Historia familiar y modelos aprendidos.
- Miedos a expresar vulnerabilidad.
- Expectativas no negociadas.
- Lenguajes del amor diferentes.
El enfoque de John Gottman ha mostrado cómo los patrones de interacción negativa (crítica, desprecio, defensividad o bloqueo) predicen el desgaste emocional. El asesoramiento ayuda a observar patrones que podríamos mejorar por dinámicas más empáticas y cooperativas.
INFIDELIDAD Y RUPTURAS DE CONFIANZA
La infidelidad, física, emocional o digital, es una de las crisis más dolorosas. No siempre significa el final de la relación, pero sí exige un proceso profundo de revisión. En consulta sexológica, no se buscan culpables, se buscan soluciones. Como sexóloga escucho sin juzgar y les asesoro y guío para que encuentren un espacio que no sea hostil en una situación tan delicada como es atravesar una infidelidad, traición o pérdida de confianza. Algunas situaciones que me traen a consulta son:- Falta de conexión emocional sostenida.
- Búsqueda de validación o novedad.
- Heridas previas no abordadas.
- Desapego, falta de atención y/o de implicación en la relación.
- Dificultades en gestionar el deseo o la autonomía.
Tanto Perel como Michele Scheinkman subrayan que la infidelidad es un fenómeno complejo y multifactorial que requiere trabajar la narrativa del suceso, las necesidades no expresadas y la reconstrucción gradual de la confianza.
DIFERENCIAS EN LAS EXPECTATIVAS
Es frecuente que las parejas lleguen a consulta porque sienten que “no quieren lo mismo”, desde proyectos de vida hasta expresiones del cariño. Esto se puede ver cuando hay:- Diferentes formas de demostrar afecto.
- Estilos de apego que chocan entre sí.
- Desigual distribución de tareas y cargas invisibles.
- Cambios en los objetivos personales a lo largo del tiempo.
Desde el asesoramiento sexológico se trabaja sobre la relación, no se hace un abordaje individual. No se puede pretender llegar a la consulta solo una de las partes y que la dificultad se resuelva sin la implicación directa de la otra parte.
DIFICULTADES SEXUALES ESPECÍFICAS
Algunas parejas consultan por dificultades sexuales concretas que afectan directamente en la intimidad del acto sexual, que aparecen de repente y no entendemos por qué o bien que han pasado desde el principio y ahora apetece abordarlos. Las más demandadas son:- Dolor en las relaciones sexuales: dispareunia.
- Dificultades en la erección.
- Vaginismo: contracción involuntaria de la vagina.
- Eyaculación precoz o retardada.
- Ansiedad de rendimiento ante el encuentro.
Pese a la idea generalizada de que quien presenta la dificultad es quien debe ir a terapia, la realidad es que es una problemática relacional, por lo que es muy importante que asistan juntos a las sesiones siempre que sea posible.
NOS QUEREMOS Y QUEREMOS ESTAR JUNTOS, PERO NO SABEMOS CÓMO SEGUIR
Nadie escapa de la rutina y de lo cotidiano, aunque bien es cierto que algunas parejas se adaptan mejor a ella que otras. Muchos acuden cuando están en un punto de desconexión emocional, sin grandes peleas ni infidelidades, pero con un desgaste silencioso. Este escenario puede ocurrir cuando hay:- Falta de tiempo de calidad.
- Ausencia de proyecto común.
- Convivencia funcional, pero no afectiva.
- Pérdida del sentido de equipo.
Acudir a la consulta sexológica en pareja ayuda a reconstruir el vínculo, la complicidad y la visión compartida.
RELACIONES ABIERTAS, MONOGAMIA Y POLIGAMIA
Otro motivo frecuente de consulta es la necesidad de explorar o revisar el tipo de vínculo que se desea mantener. Cada pareja o vínculo puede tener un modelo relacional diferente, pero todos requieren acuerdos claros, comunicación honesta y una gestión saludable de los límites y expectativas.Demandas que llegan a consulta según el tipo de vínculo:
Monogamia
- Cómo mantener el deseo dentro de la estabilidad.
- Cómo abordar expectativas no dichas sobre fidelidad, exclusividad o intimidad.
- Cómo actualizar acuerdos sin que se vivan como amenazas.
Relaciones abiertas
- Celos y manejo emocional.
- Límites claros y acuerdos explícitos.
- Gestión del tiempo y la energía emocional.
- Inseguridades sobre comparación con terceros.
Poligamia y otras formas de no monogamia consensuada
En vínculos poliamorosos o poligámicos suelen surgir necesidades específicas, como:
- Equilibrio emocional entre varios vínculos.
- Diferencias en niveles de implicación o expectativas.
- Comunicación multinivel (no solo diádica).
- Gestión del tiempo, la logística y la transparencia.




