El placer no se trata, se encuentra
Nos centramos en la búsqueda del placer cuando empezamos a tener dificultades para disfrutarlo. Podemos pensar ¿por qué no siento nada? ¿vamos a hacer lo mismo de siempre? o 'necesito probar cosas nuevas', y tener esa necesidad de salir de tu zona de confort y descubrir otra parte de ti y de ustedes. Por lo que no prestarnos atención y seguir igual puede afectar directamente a nuestro bienestar emocional y sexual, y puede acarrear conflictos en la relación de pareja. Afecta a hombres y mujeres en diferentes etapas de la vida. No siempre es fácil afrontar la rutina, por lo que pedir ayuda a un profesional puede ayudarnos a explorar con más ilusión.
Causas que pueden provocar la pérdida de placer
- Disminución del deseo sexual: falta de interés en la actividad sexual.
- Estrés o ansiedad que nos impiden relajarnos en determinadas circunstancias
- Dificultad en la excitación: cuando sentimos que estamos excitados pero no respondemos como nos gustaría, o bien cuando no somos capaces de concentrarnos para disfrutar de nosotras y/o con otras personas
- Falta de comunicación en la pareja que dificulta la exploración de nuestros gustos
- Placer condicionado: cuando el encuentro sexual depende de estímulos específicos o circunstancias particulares, rutinas y hábitos
- Falta de educación sexual por creencias limitantes, tabúes o desconocimiento
Consejos para la búsqueda del placer sexual
- Asesoramiento sexológico individual y de pareja
- Exploración progresiva, sin expectativas y desde una misma.
- Reforzar la comunicación con el otro para dar lugar a lo nuevo.
A veces, comunicarnos y dedicarnos un tiempo para indagar en el por qué, puede darnos las respuestas que estábamos buscando.




